Bien

Estoy bien. Estoy contento. Siento que no tengo motivos para estar bien. No debería estar bien. Pero tá. No me estoy haciendo mala sangre por las cosas que en otros momentos me llevarían a estar mal. Y esas cosas son muchas. Casi que la mayoría. Pero no importa. Estoy bien. Y eso está bueno. Es más. Eso de poder no hacerme tanta mala sangre me hace estar bien.

Me estoy dominando a mí mismo. No estoy cambiando tanto de estados de ánimo como antes. Y eso está súper bueno. La cagada cuando será cuando haga un posteo titulado “Mal”. Porque para volver a estar bien seguramente estaré un buen rato. Pero bueno. Hoy por hoy esto se titula “Bien”.

Estoy experimentando cosas que nunca en mi vida había experimentado. Cosas de mierda. Pero la alegría de estar atravesando algo por primera vez está bueno. Es como que siento que estoy aprendiendo nuevas cosas de la vida. Me alegra bajarme de mi ego y darme cuenta que soy un pendejo de mierda que no sabe nada de la vida. Que viví miles de cosas, pero no todas. Que tengo miles de cosas por vivir que van a estar muchísimo mejor que las vividas. Me alegra haberme convencido de una vez por todas que cuanto menos espere de esas cosas, van a estar mejor. Me estoy dejando sorprender. Y aunque me lleve sorpresas feas, el hecho de no habérmelas esperado me gusta. Es raro. Pero tá. No me importa. Me di cuenta que no controlo mi vida. Me controlo yo, y trato de controlar cómo actuar frente a las cosas que me depare la vida. Pero cuando me pasen. No a priori.

Mi vida siempre fue como súper matemática. 1 + 1 siempre era 2. Y guarda con mi depresión si llegaba a dar 3. Un bajón anímico de aquellos. Y para peor, generalmente daba 3. O daba 1,8. Pero yo seguía con mi estúpida idea de que tenía que dar 2. Las cosas que he vivido me han demostrado que nada de lo que yo pensaba que daba 2, ha dado 2. Entonces estaba mal. Muy mal. Pero ahora estoy bien. Y el estar bien me permite disfrutar de cosas distintas. Cosas que en mi planteo matemático de la vida no entraban.

Esa linda sensación de hacer algo por primera vez está siendo muy frecuente. Estoy caminando mucho. Camino por calles que nunca en mi vida había caminado. Y me encanta. Me encanta darme cuenta. Me encanta sorprenderme con eso. Me encanta colgarme a pensar si en verdad nunca había caminado por allí. Me fascina eso. Con las palabras me pasa lo mismo. Hoy escribí por primera vez en mi vida “arrorro”. Y me encantó. Bueno. Me pasó lo mismo con “grageas”... Tanto, que decidí titular este blog con esa palabra. Ahora por ejemplo se llamaría “Arrorro para todos”. Pero tá. Me embola un cacho cambiar una marca tan institucionalizada y reconocida por mi público (ja! que tarado). Me perdí.

Ahhhh. Las cosas que hago por primera vez. Las cosas que me pasan por primera vez. Las cosas que siento por primera vez. Es buenísimo. Más allá que las calles por las que camino, y a la hora por las que camino por ellas, hagan que me cague hasta las patas, me hacen sentir bien. Más allá que las cosas que me están pasando me hacen sentir como la gran mierda, me hacen sentir bien. Más allá que las cosas que estoy sintiendo son increíbles e irremplazables, me hacen sentir bien. Estoy bien.

Soy Luigi. Estoy tratando de ser Luigi. Y tá. Estoy siendo lo que quiero ser. Hay un pequeño detalle que es que lo que quiero ser, no está tan bueno. Pero tá. Me jodo. Me domino, y no me pongo mal por ello.

Mentira!! Mierda!! Ahora medio que me puse mal... Chau!!

Divertite sola entonces

La gente nunca me decía “Che, qué bueno está ese buzo”. O “Me gusta esa remera”. Ni hablar de un “Qué bien te queda ese pantalón”. Pero de un tiempo a esta parte, no sé bien por qué, me empezó a pasar eso. Entonces debí acostumbrarme a responder esas apreciaciones. Para saber qué era lo correcto, empecé a elogiar la ropa de los demás. ¿Y con qué me encontré? Con que la gente te responde “A las órdenes”. ¿Entonces que empecé a hacer? A cada frase positiva sobre mí, respondo “A las órdenes”. El sábado salí a bailar y me encontré con una conocida de mis años en Mercedes. Medio que no confirmábamos que nos conocíamos, hasta que sí. El tiempo cambia a las personas. Pero tá. Ese no es el punto. Cuando me di cuenta que era, me copé. Hacía tiempo que no la veía, y había miles de cosas por contarnos. Entonces viene, me saluda. Yo la recibo, la saludo. Que pim, que pam y ella que me dice “Che! Estás re bien... Re flaco”, a lo que yo le respondo “A las órdenes”. No sé. Me miró súper raro y se fue a la mierda.

El secreto del dentista

Un bajón. Todo lo que me copaba de los distintos aparatejos que usaba el dentista, se fue a la mierda. De chico me re colgaba pensar cómo funcionaba todo. Para qué servía esto. Para qué servía aquello. Cómo hacía el dentista para prender el torno si no tenía botón alguno. Ese coso que tiraba agua y aire... Increíble. La luz que tenías de frente pero no te encandilaba. Ese espejito... El cañito chupa saliva. El olor de la pasta. La sensación de la anestesia. Todo era un mundo intrigante para mí. Pero ya no. Perdió toda la magia. Ya sé cómo son las cosas. Algunas me di cuenta solo. Otras, la dentista a la que voy ahora me las enseño. Una mierda. Me acabo de dar cuenta que la vida es como una visita prolongada al dentista.

Hoy me mojé

Sí. Como un gil. Pero media pila. Cuando salí no llovía. Igual estuvo bueno. Lo que más me gusta de mojarme es cómo me queda el pelo mojado... Mismo que adquiere cierto movimiento y todo. Es buenísimo. Tendré que empezar a usar uno de esos productos que te da efecto mojado al pelo. Qué raro. Me acuerdo que antes no me gustaba tener el pelo mojado. Igual nunca llegué a usar secador. Jaja. Mentira. Una vez me hice un brushing casero. O algo de eso. Me pasaba el secador y con un cepillo me peinaba y me peinaba, con la estúpida esperanza que me quedara el pelo lacio. Cualquiera. Lo que hacía para no tener el pelo mojado era bañarme y salir a dar una vuelta en la moto. Cualquiera también. Era un peligro resfriarse. Atchuu! Mierda. Creo que me estoy resfriando. Atchuuuuuuu! Mierda. Hoy me mojé.

Hace tiempo que no ando en bicicleta

Es cierto. Hace tiempo no ando en bicicleta. Posta. ¿Cuánto hace? Yo que sé. Hace mucho tiempo. ¿Sabré andar cuando me suba de nuevo a una? Es más. ¿Me volveré a subir a una? ¿Lograré vencer el miedo de no saber si podré andar? ¿Le tendré que poner rueditas y arrancar de cero como aquella vez? Qué dilema. Ahora quiero enfrentarme a una bicicleta. Quiero sentir el placer de la victoria. Poder bajarme de ella después de dar unos pedalazos y gritarle “Tomá! Puta! Pude!” Bicicleta del orto... Seguramente te tenga enfrente y no me anime a subirme.

Escritura a rolete

A ver... Mente: te libero. Esto va también para ustedes, dedos. Escriban.
Ojos: no censuren. No sean cortamambos. Dejen ser. Arranquemos...

Mi vida hoy por hoy

Resulta que me planteé volver a ser “luigi”. Si bien no tenía del todo clara la diferencia entre lo que soy ahora y ese “luigi” al que hago referencia, sé que quiero volver a ser “luigi”. Hagamos un repaso histórico para descubrir las diferencias: Yo supe ser “Luisito” de chico. Como a mi viejo también le decían “Luisito”, hubo un tiempo que fui “Luis Eduardo”. A decir verdad, creo que sigo siendo ese “Luisito / Luis Eduardo”. Al menos, me gusta creer que así es. “Luisito / Luis Eduardo” es un niño con una mirada que lo dice todo. Le gustan las cosas chicas, onda los detalles de la vida. Le podés dar un terrible camión para que juegue, y el tipo prefiere unas piedritas. “Luisito / Luis Eduardo” fui toda mi niñez hasta la escuela. En la época del liceo fui “Gioia”, o bueno, “Yoia, Jiolla y/o Jioia”. En Mercedes todos dicen mi apellido de cualquier forma. Hasta mi madre, cuando dice Stella Maris Barrios de ..., lo dice de distintas maneras cada vez. Como sea, ese “Gioia” ya medio que se separó del “Luisito / Luis Eduardo”. Me jugué un rebelde que ni yo me creía. Era re loco. Jajaja. Cualquiera. Lo que estuvo bueno fue que me independicé, pero no sólo de mis viejos. Casi que se puede decir que me independicé del mundo. Me cagué en el mundo mejor dicho. Capaz al extremo, pero está bueno mantener algo mínimo de eso, siempre y cuando sea para potenciarse uno. O sea: que el mundo te chupe un huevo cuando intente oponerse a tu voluntad. Y bla bla bla. Así fue hasta que pasé a ser “Nano”. Casi ocho años fui “Nano”. “Nano” era un buen tipo, más civilizado, menos arriesgado, pero que la iba llevando. Por no estar mal, no intentaba estar bien. Estaba en neutro. Era como insulso “Nano”. Igual soy injusto. Unos siete años fui extremadamente feliz siendo “Nano”. Además, ya estaba en facultad, y más que eso, viviendo en Montevideo sin mis viejos. Podía haber vuelto a ser “Luisito”, pero por suerte mi abuela me sigue diciendo “Luis Eduardo”. ¿En donde me quedé? Ahhh. Cierto. Era “Nano”. Y después de un tiempito, pasé a ser “luigi”. (No sé bien que significa, pero por primera vez, pasé a ser un nombre en minúscula.) El “luigi” este fue mí yo más feliz, más pleno, más divertido, más sensible, más abierto, más todo. Era un mix de lo que a mi entender, era lo mejor de cada uno de los que había sido. Eso me duró un par de meses. Estuvieron bárbaros esos meses... (Está bueno recordarme que más allá que estos cambios están asociados temporalmente a mujeres, no tienen tanta relación directa. O sí. Jaja. Yo que sé. No importa.) Vuelvo al principio: ahora soy otra cosa. No sé bien qué soy. Pero no soy “luigi”. No siento que sea “luigi”. Creo que hubo una etapa en la que fui “Nano” de nuevo, y cuando me di cuenta, fue que me planteé volver a ser “luigi”. “Nano” es conformista. “luigi” no. “luigi” busca la felicidad a toda costa. Y ahí es la parte complicada. Ser “luigi” ahora es un tanto complicado. Si logro volver a ser “luigi”, debería hacer algo que sería una mierda. O no. Tampoco es tan dramático. Pero como sea, seguramente estaría complicado de vivirlo. Entonces no soy “luigi”. Soy un “Nano” que quiere dejar de serlo, pero que no le dan los huevos. Soy un “Luisito / Luis Eduardo” que no se da cuenta de las cosas. Soy un “Gioia” al que no le importa estar bien. En definitiva, soy siempre el mismo tarado, con la única diferencia que una vez encontró la felicidad. Y ese haber encontrado la felicidad me rompió todos los esquemas, porque ahora sé que es posible ser feliz. El tema es que hoy por hoy, mi felicidad se centra en algo en lo que no está del todo bueno que se centre. Así que tal vez siga siendo “Nano” hasta que se me pase...

¿¡¿Por qué?!?

Todo es raro. No lo entiendo. O al menos no me convendría entenderlo. Aunque en verdad lo entiendo perfectamente, me sirve no entenderlo. Bah. Hacer de cuenta que no lo entiendo. Es mejor así. Me hago el sota y espero a que se me pase. Otra cosa no puedo hacer. Mejor dicho: otra cosa no debo hacer. Sin duda que lo mejor es esperar a que se me pase. A veeeer. ¿Ya se me pasó? No. ¿Ahora? No. Mierda!! Se me va a complicar. No sirvo para engañarme. Más que pretender no entender lo que me pasa, debería lograr que no me pase lo que me pasa. Pero tá. Me pasa. Mierda. Salgo de una para meterme en otra, para meterme en otra y para meterme en otra...

Charla conmigo

-Hola!
-
-Hooooolaaaaaa!
-
-¿No me vas a hablar?
-
-¿Qué te pasa?
-
-Mirá que me voy...
-¡Pará, histérico! ¿¡¿No me veías que tenía la boca llena?!?

Charla conmigo

-¿Te gusta Drexler?
-Sí. Mucho.
-Ja! Te gusta Drexler, te gusta Drexler, te gusta Drexler...
-¡A vos también te gusta Drexler!
-Sí. Pero es mas divertido burlarse de los demás. Te gusta Drexler, te gusta Drexler...

Charla conmigo

-Te veo como... no sé... ¿más feliz? ¿Puede ser?
-Puede ser.
-Ah. No. Ahora que te veo bien, no.
-Ooooook.
-Creo que era porque te estabas sacando con la lengua un resto de comida que tenías en los dientes.
-Ah. Sí. Seguro que era eso. Mi cara da como una suerte de señales de felicidad cuando hago eso.
-¿Pero no sos feliz haciéndolo?
-Creo que no. La felicidad es más que eso.
-A la mierda! Cuando te ponés con esos planteos, me das miedito.
-¿Por?
-Porque me divierte cuando te queda un resto de comida entre los dientes. Pero no puedo divertirme si vos no sos feliz.

Charla conmigo

-Mirá. ¿Aquel no es el de la tele?
-¿Cuál? ¿Ese de bigotitos?
-Sí. El gordito!! Es Sergio Puglia!!
-Pah. En serio. Es Cergio Puglia!!
-¿?
-Ah. Perdón. Es Sergio Puglia!! Si no me decías, no me daba cuenta.

Charla conmigo

-Ok. Me voy a prender un cigarro y estar solo. Bah. Lo del cigarro es lo que sale de lo que haría de todas formas. He notado que la gente hace mal. He vuelto a notarlo. ¿Qué mierda hago? ¿Sigo hablando conmigo mismo? Puede ser una opción válida... Pero yo también me he hecho mal. Mierda!
-(Ok. Me voy a prender un cigarro y estar solo. Bah. Lo del cigarro es lo que sale de lo que haría de todas formas. He notado que la gente hace mal. He vuelto a notarlo. ¿Qué mierda hago? ¿Sigo hablando conmigo mismo? Puede ser una opción válida... Pero yo también me he hecho mal. Mierda!)
-Hola... ¿Sos vos?
-
-Pah. Hubiera jurado que había alguien.

Charla conmigo

·Mirá que te lo digo porque de esto sé.
-Ok. Puede ser... ¡¡No!! No es así. Yo con él paso re bien.
·¿Y para qué querés estar re bien?
-¿De qué me hablás? ¿Sos boludo vos?
·No! Pero vos sabés que solo estás bien.
-Tá. Me entrás a confundir. No quiero hablar más con vos.
·(Pelotudo. Se hace caso a él mismo. Pero ya lo voy a convencer.)

Charla conmigo

-Hola
-Hola!!
-No levantes la perdiz, pero me parece que estamos solos.
-Me mueeeeeroooo. Buenísimo.
-Sí. Salado. Yo medio que extrañaba hablar con vos.
-Ahhh. No sabés lo bien que me hace que me digas eso.
-¿Por?
-No sé. Pensé que te ibas a copar con él y me ibas a dejar abandonado.
-Nunca haría eso.
-
-En serio!! Nunca lo haría.
·Hola.
-Hola!!!
-¿Viste como sos?

Charla conmigo

·Delen. Vengan. No se enojen.
-Tá, macho. Pero bajá un poco la pelota al piso.
-Sí. Me parece que entraste y de pique metiste mala onda.
·(Que manga de boludos) Sí... Perdonen. (En serio! Que boludos que son)
-¿Ves? Así es mejor.
·Sí. Seamos amigos.
-Bueno. Leete el Manual del Amigo Propio.
-Leelo en serio. Mirá que después tomamos prueba.
·Pah. Es enorme.
-Uia. Perdón. Tengo problema con la bragueta. Sabés que le puse un alfilercito de gancho... pero se ve que no aguantó.

Charla conmigo

-Che. Aguantame acá que ya vengo.
-Dale. Pero no demorés.
-No. Es un toque. Ya vuelvo en serio.
-Pará! Ahhh. Ya te fuiste...
·¿Qué querías de él?
-Nada. Le iba a contar una cosa.
·Bo. En una buena: dejate de buscarlo. No te conviene.
-¿De qué hablás?
·No sé. Me parece que no es un tipo para vos.
-¿¡¿Qué?!? Si soy yo mismo, pelotudo.
·¿En serio? Con razón me aburren tanto los dos.

Charla conmigo

-Y entonces yo agarro y le digo "una vez me pasó que me compré unas papas fritas que estaban vencidas".
-Pah. Es cierto. Yo me acuerdo.
-Ahí va. Pero yo no le había contado a ella. Entonces medio que quedó de cara.
-Que mina rara. Es terrible historia esa...
·Ja!
-Mirá quien llegó...
·Todo bien con ustedes, no? Pero vamo´ arriba. Miren de lo que hablan...
-Ahhh. Perdón, Señor Conversaciones Interesantes.
·Upa. Ya me conocían entonces...

Charla conmigo

·Lalala
-¿?
·Lala
-
·Bo! Que mala onda tienen ustedes...
-¿Por?
-No le preguntes nada. Mandalo a cagar. ¿Quién se cree que es?
-Es verdad. Andate a cagar.
·Bueno. Papel...¿tenés?

Charla conmigo

-Hola
-Hola
·Hola
-¿Y éste?
-Yo que sé. ¿No vino con vos?
-No
·Dije "Hola"...
-Hola
-Hola
·Bien. Ahora sí...

Charla conmigo

-Hola!
-(Mierda...) Hooooolaaa. Mirá que bueno... Acá estás de nuevo...
-Ja! No te pone muy contento...
-Y mucho que digamos no.
-Tá. Andate a la mierda. Al final te vas a quedar solo.
-
-Uia. Me zarpé. No quise...

Charla conmigo

-Pah... ¿Qué querés que te diga? Para mí estás loco.
-Mirá. Nunca lo había pensado. Puede ser...
-Pero no lo tomes a mal.
-Quedate tranquilo. Está todo más que bien. Además, valoro tu sinceridad.
-Ok. Me alegra que lo tomes así. Al final, capaz que no estás loco.
-¿Y tampoco soy lindo?
-¿?
-Jaja. Perdón. Pensé que habías dicho que era un loco lindo.

Charla conmigo

-¿Y? ¿Mejor?
-¿Mejor?
-Sí. De tu humor. Bah. De tu estado de ánimo.
-No sé. Creo que no. Sigo hablando con vos.
-Ah, ok. Ok. Todo bien.
-No te pongas así. Me hacés poner mal...

Charla conmigo

-Ayyyy.
-¿¡¿Qué?!?
-¿Cómo que qué?
-Sí... ¿Por qué decis Ayyyyyyy?
-No dije Ayyyyyyy. Dije Ayyyy.
-Ah. Perdón. Mal yo entonces.
-No. Todo bien. Gracias por preocuparte igual.

Charla conmigo

-Ja...
-Con fuerza. ¡Vamos! ¡¡Vos podés!!
-JAJAJA.
-¿Viste? Te salió re natural...

Cadena para demostrar que odiamos las cadenas

Creer o reventar (nuestra cara contra el pavimento).
Yo tenía un amigo que se compró una computadora. Cuando fue a buscarla, no se le ocurrió nada mejor que ir en bicicleta. Pusó la torre entre sus piernas, el teclado en una mano, el monitor en el canasto y el mouse, se lo comió el gato del dueño del comercio. Mi amigo iba tranquilo, paseando en su bicicleta con su computadora nueva. Esto es en serio. Hoy mi amigo no está conmigo.
(Se fue a vivir a Islandia)
Ahhh, la cadena...
Nada. Fue muy cómico. Se le salió la cadena de la bici y se hizo mierda al enredarse con el cable del teclado.
En fin
Reenviá este mail a todos tus amigos y compañeros, para así sumarnos en una infinita cadena que demuestre que odiamos las cadenas (si no me creen, pregúntenle a mi amigo). De paso, si le llega este mail a mi amigo en Islandia: José Enrique, te quiero y te extraño...

Mail de despedida para JWT

Me voy. Me fui.

Me surgió una interesante posibilidad en Young&Rubicam, y hacia allí me voy. Fue importantísima la oportunidad que tuve en Corporación Thompson, pero se terminó. Fueron nueve meses de laburar junto a ustedes, y estuvo bárbaro.

Yo no tenía ninguna experiencia laboral, y gracias a ustedes me siento muy seguro para esta nueva etapa. Aprendí, molesté, trabajé, pregunté, me arriesgué, pero principalmente, conocí terribles personas.

Nos vamos a seguir viendo, por lo cual, corto el mail por acá. O no...

Gracias a cada uno por todo. Por el aguante, por la buena onda, por los buenos augurios, por lo que me enseñaron, y por ser buena gente. En otras palabras: gracias a cada uno por todo. Por el aguante, por la buena onda, por los buenos augurios, por lo que me enseñaron, y por ser buena gente.

Cada uno sabe, más allá de este mail, lo que los aprecio, lo que significaron en mí, y lo que los voy a extrañar en la diaria.

Listo. No molesto más.

Hasta cualquier otro momento.

Luis

Mail a mis compañeros de Facultad

Tenía diversas opciones: -Hacer un tonto juego de palabras como PROSPERA NAVIDAD Y FELIZ AÑO NUEVO -Mandar una foto de la Scafati con la barba de Papá Noel -Decir nuevamente aquello de "mis compañeros de cuatro años, algunos, siguen hasta hoy... gracias totales" y un archivo con un tema del Puma -Agradecer a cada uno por lo que me enseñó sin saberlo -Rogar que todos recursemos alguna materia en común para estar otro año juntos

Pero en definitiva preferí poner la letra de una canción de Arbol:

Ya lo sabemos
todos tenemos un poco de miedo.
Cuesta levantarse a veces
y saber que nada fue en vano
el silencio es cómplice
y la angustia el dolor.
De los días vuelven cosas
y las cosas cambian fácil
una vez no ves y otra vez
crees ver todo es al revés.
Ya lo sabemos
Todos tenemos un poco de miedo.
A veces hay que mentir
a veces hay que decir la verdad
y otras veces hay que callar, y seguir.
Como muelas que se rompen
como dientes que se asfixian
y seguir, y seguir, y seguir....
A veces hay que matar
a veces hay que saber perdonar
y otras veces hay que olvidar, y reír...
Como el miedo de la noche
como el miedo en la mañana
y seguir, y seguir, y seguir....
Ya lo sabemos
todos tenemos un poco de miedo...

Yo tengo miedo del año que viene. Ojalá sea bueno. Los que pasaron fueron buenos en un nivel humano, por así llamarlo. La gente sigue sorprendiendo a la gente. Está todo mal. Yo al menos no quiero volver a escuchar la palabra "crisis". Pero sigue habiendo buenos tipos/tipas. Hay que darle pa´ delante.

Si hay que perdonar, perdonemos. Si hay que reír, riamos. Si hay que terminar una etapa, terminémosla. Ustedes, algunos más, algunos menos, significarán muchísimo de estos años de facultad cuando los recuerde.

Loco! Sean felices. Delen pa delante. Vamo´ arriba. Nosotros somos responsables de los que nos pase el año que viene. O al menos de como encarar lo que nos pase.

Feliz Navidad y Prospero Año Nuevo. Pasen con la gente que quieran, y sean felices.

Luis Gioia

"el luigi"

REFLEXIONES y PREGUNTAS DE UN IDIOTA

::¿Mi colección -desparramada por mi cuarto- de tarjetas telefónicas, algún día me servirá de algo?

::¿No es medio al pedo el patriotismo exacerbado? ¿O sea, defender algo a ultranza, siendo que poco tuvo que ver con su creación y que a veces está en desacuerdo con su forma de actuar? Igual... vamo´ arriba URUGUAY que no ni no

::¿Es verdad que poniendo un tallarín en el agujerito de aquellos tallarines que son como una pajita, se lo devuelve a su lugar original?

::¿Por qué razón el queso rallado que se le hecha a la sopa, se endurece ni bien sale del tazón en donde estaba derretido?

::Pobre pato Donald. Siempre mete la pata con la pata

::Estoy a punto de descubrir porque la pasta de dientes sale con esas rayitas de colores a los costados, mas allá de la forma de apretar el pomo

::Se me está por terminar la Colgate Total

::No entiendo mis sueños

::Si uno sueña que se gana el 5 de oro: ¿no debe comer hasta contárselo a alguien?

::Fíjense en sus diccionarios, y verán que la última palabra no empieza con Z

::Con respecto a Pluto y Mickey, y en caso que hubiera lógica: ¿no correspondería que un perro tenga por mascota un ratón, y no al revés?

::Solo sé que no sé nada. Ya sé algo. Sé que no sé nada. Y además no cené nada

::¿Por qué razón el ser humano deambula entre su soberbia y su propia mierda? ¿No sería bueno estar todo el tiempo contento con uno mismo?

::¿Alguien sabe que es de la vida de Martín? No Martín Astroboy, sino aquel rebelde que se iba a tomar Jugolín. Por la edad, perfectamente puede que sea un compañero de facultad...

::¿Qué crimen cometió el chancho al que le rascaban el lomo? Que la culpa esto, que la culpa aquello. Pobre chancho... Déjenlo en paz... o a las brasas sino

::¿Por qué siguen leyendo mis idiotas reflexiones y preguntas? ¿Soy el chancho culpable, o ustedes me rascan el lomo?

::Tengo un autoadhesivo que no uso... ¿alguien que tenga auto donde lo pueda usar lo quiere? Dice: Soy uno de los ocho

::Como me gusta hacer la gran Drexler... Fumar y ver el tiempo pasar... Y sé que ambas cosas están mal

::Propongo que si el aborto no se despenaliza -porque se trata de un ser vivo- se nos agreguen 9 meses mas de vida, que hoy por hoy, no nos los validan

::Petru Valensky... ¿se la come?

::Tengo ganas de volver a vivir el día de ayer... pero si mal no recuerdo, ayer quería que fuera hoy

::Con todo esto de la iglesia y el abuso de menores, mi sobrino no usa curitas

::¿Para que carajo sirve el after shave, además de hacerte arder las partes de la cara donde te cortaste?

::Tomar café descafeinado es como torta de fiambre sin jamón ni queso

::¿Estoy contento con mi vida?

::La casa de Luz tiene muchas puertas. Todos tenemos llaves

::La última vez que me mentí a mí mismo, no me creí

::Voy a salir a la calle con una remera que diga: Miento cuando escribo

::En el estadio llame al tipo que vende churros: Churro! Churro!... cuando se acerco, no era tan lindo

::¿No estaría bueno que exportáramos la murga para los cumpleaños de 15 de las brasileras?

::¿Esta mal que me haya gustado el beso entre Britney Spears y Madonna?

::El otro día me miré frente a mi espejo, y lo admito, me guste. ¿Soy puto por gustar del hombre en el espejo?

::Algún estúpido puso una foto de Enrique Iglesias en mi espejo. Lo admito: soy un puto con mal gusto

::Ayer me dije: Voy a dar una vuelta... y caí en la cuenta de que había dado la última a alguien que me había pedido algo que me sobrara

Mail para mí mismo dentro de un tiempo

Hola. Soy yo. Nada. Hoy es 5 de setiembre de 2005. Son las 21.07. Estoy en Thompson, agencia en la que trabajo. Hoy, realmente, sigo con el sentimiento que hace un par de días tengo. Si me muero, no me quedan cosas por hacer. No tengo problema con morirme hoy. Es irónico. Hasta hace dos semanas, tenía proyectos con la mujer de mi vida. Ahora, no tengo mujer de mi vida. Ella me ama. Yo no. Ok. Estoy mal, y es por mi culpa. Bah. Por mis pensamientos. Por mis sentimientos. No puedo seguir guiándome por ellos. Tampoco puedo evitarlo. ¿Por qué cosa me voy a guiar? ¿No hay un manual para saber cómo vivir? Estoy podrido de no saberlo. Estoy podrido de lo difícil que es vivir. Espero que pueda leer esto dentro de un par de años y cagarme de la risa. Sé que no va a ser así. La vida, tarde o temprano, siempre vuelve a ser una mierda. Estoy podrido. Mierda. Mierda. Los buenos momentos se olvidan cuando uno está mal. Hoy estoy mal. No me acuerdo de ningún momento bueno. Mierda. Chau.

Haré algo con mi vida....



Internal Virus Database is out-of-date.

Checked by AVG Anti-Virus.

Version: 7.0.344 / Virus Database: 267.10.17/84 - Release Date: 29/08/05

¿Todos los días debo escribir algo?

Mmmmmm. Yo qué sé. Hoy ponele, no tengo nada nuevo para decir. O sí. Pero no quiero. ¿Y? ¿Quién me va a decir algo? Yo seguramente. Pero tá. No me lo voy a decir acá. Luego de clickear en "Publicar entrada", me diré cosas del estilo de "qué boludo... tenías que haber puesto algo interesante". Ok. Casi que me lo dije por acá. Ja!
Ahora tengo algo para decir: (¿debo aclarar que pasaron unos seis minutos entre la línea anterior y ésta? No!!) La vida es linda... Es lo más lindo que hay, según me dijeron. Pero hoy por hoy, no puedo verla así. No la siento así. La vida se me está tornando fea. Nuevamente. Pero fue linda. Y mañana será linda. Bah. Mañana mañana no. Pero tá. Será linda en algún momento. ¿Qué debo hacer mientras? Ya sé! Escribir en mi blog!!

Esto pasó hace un tiempo

Repasar álbumes de fotos es todo una aventura. Más allá de mi momento actual, es todo una aventura. A mí al menos me pasa que a lo sumo, hago esto una vez por año. Y bueno, hace un ratito lo hice. En mi vida he sido feliz. Al menos, me ponía feliz cuando escuchaba el trillado whisky. Recién nacido, bautizándome, el primer día en la escuela, con amigos, con María, con mi familia, con Gizmo, con mis cosas.

Las fotos tienen esa extraña magia de ayudar a recordar momentos, pero que lejos están del momento exacto cuando se apretó el disparador. Recordé millones de momentos, al punto que me dio la sensación que he vivido más de 24 años. Me reconocía, no me reconocía. Más flaco, más gordo, con más barba, con más pelo, rapadito, con extraños diseños de barba, disfrazado, con sombrero, con la misma ropa con diferencias de años. Años. Qué locura. Repasé mi vida en un centenar de fotos y en un par de minutos (u horas). Cuando uno cierra los ojos y piensa, pierde la noción del tiempo que pasa hasta que los vuelve a abrir. Mi vida ha sido feliz. No sólo porque las fotos así lo indiquen, sino porque me acordé que mi vida ha sido feliz. Me asombró verme entre tantos grupos de gente distintos. Me asombró tantas cosas positivas que saqué de los recuerdos de aquellos momentos. Pero eso me disparó un pensamiento no tan positivo.

Muchas fotos con amigos con los que decíamos ser inseparables. Mucha rabia por no tener contacto con ellos.

Muchas fotos con María que demostraban nuestras intenciones de amarnos eternamente. Mucha rabia por haberle fallado.

Muchas fotos de una familia unida. Mucha rabia por no poder ignorar que esa familia no está unida.

Muchas fotos de viajes con el coro departamental. Mucha rabia por no haber cumplido mi sueño de ser un cantante melódico al mejor estilo Ricardo Montaner. Jaja.

Muchas fotos donde aparecía Rosalía, mi amor durante toda la escuela. Mucha rabia por sentir que aún me encanta y nunca me dio bola.

Muchas fotos de cosas que amaba, y que me hicieron muy bien. Mucha rabia por saberlas perdidas, desechas u olvidadas.

Me he fallado constantemente. No es bueno faltar a la palabra. Pero lo he hecho en mi vida. Mi vida ha sido feliz, a pesar de que he fallado a los proyectos que tenía para la misma. No quiero tener proyectos, para no fallarme más. Pero sin embargo, quiero poder encontrarme dentro de años con fotos que me generen esto mismo. Quiero vivir. Quiero cerrar de una manera alentadora esta reflexión que me disparó ver los álbumes de fotos. No recuerdo cuál era esa reflexión. Tuve miles de puntas que no desarrollé mientras la plasmaba en el Word. Y sin embargo, en este punto repaso lo escrito, y me parece que es súper corto.