Algo nuevo sobre mí

Todavía no estoy en condiciones de afirmar que me gusta, pero al menos puedo decir que lo probé. Era algo nuevo para mí, por más que existe desde hace tiempo. No sé... Nunca se me había dado por probar. Pero tá. Llegó el día.
Ah... Aclaro por las dudas que hablo del kiwi. Luciana el otro día me convidó y no estaba tan feo.

Capaz que soy un mal pensado...

El tipo que se encarga del turf en Teledoce comentó: "se corre la polla...". ¿Yo estoy equivocado o esto es una ordinariez?

¡Decisiones! ¡Malditas decisiones!

Siendo las 2:41 de la madrugada, se me plantean las siguientes opciones:

::A::
Irme a dormir
::B::
Continuar grageando
::C::
Seguir leyendo el libro de Larsson
::D::
Tocar "Hoy no quiero verte nunca más" de Franny Glass en la guitarra
::E::
Abrir la grappamiel que tengo sin estrenar
::F::
Mirar el DVD de Norah Jones que me prestaron Vicky y Pelo
::G::
Inventar nuevas opciones hasta completar todo el abecedario
::H::
Volver a entrar al MSN luego de meses de ausencia
::I::
Salir a pasear con Lalala

Ok. Me aburrí. Definitivamente descarto la B. ¡Chau!

Vengo del blog de otro

¿Uno se olvida de andar en bicicleta?
Sí señores. Uno se olvida -parcialmente- de andar en bicicleta. Sí. Nuestra memoria guarda algún recuerdo de aquel día lejano en el que aprendiste. Cuando tu viejo te ponía las rueditas para después quitártelas tan cruelmente y largarte al vacío. Y ahí pum, al piso. Así hasta que aprendiste. Anduviste en la bici como hasta los 15, 16, 17. Luego la largaste y nunca más. Ni para ir al almacén. Y la chiva ahí, tirada en tu casa, olvidada. Un loco día primaveral te querés hacer el que disfruta de la vida y la naturaleza y te decís ¿Y si salgo a andar en bicicleta? Te sentís super reconfortado contigo mismo. La sacás de donde la habías tirado pero... No sabés ni subirte, te cuesta mantener el equilibrio, ni hablar de hacer la gran manejo sin manos. El cucu te duele del asiento... Nervioso te largás. No sabés ni cómo bajar y subir cordones y obviamente sentís que no estás en el mejor estado físico. Sin embargo, gradualmente descubrís, que si bien uno se olvida de andar en bicicleta, las clases de tu viejo rindieron y alguna memoria te queda. ¡Así sea aunque le tengas que volver a poner las rueditas!

Charla conmigo

-Señor... Señor... Disculpe...
-¿Qué te pasa ahora?
-Perdón... ¿Usted es el que escribe acá?
-Sí. ¿Por?
-Ah... Aprovecho la ocasión entonces para decirle que no me gusta para nada lo que usted hace.
-Ok. Agradezco su sinceridad. ¿Algo más?
-¡Mentira!
-¿Mentira? No entendí. ¿Te gusta entonces lo que hago?
-No. Mentira eso de que "agradece mi sinceridad".
-Sos un verdadero pelotudo.
-¡Al fin una verdad!

¡A la pared!

Así está al día de hoy la pared que tengo a mis espaldas en mi oficina. Básicamente, toda frase que se diga y que pueda ser interpretada con otro sentido, va a la pared.

Compitiendo con la bici por el "mejor regalo de los 28"

Un domingo las bicis de trutru y luigi se fueron de paseo

Los zapatos de Gri - Actualización VI

Tranqui, como quien no quiere la cosa, Gri llegó a los 40 pares de zapatos... ¡A por los 50!

Niño bobo

Para ir a trabajar hoy decidí ponerme una camisa y por arriba un buzo de hilo con cuello a la base. Súper básico. Me puse una campera y salí sin verme al espejo. Definitivamente, esa es una de las ventajas de tener el pelo corto: nunca estás despeinado. Pero esto no tiene nada que ver con esta gragea...
Cuando llego a la agencia, dejo mis cosas y paso por el baño para chequear mi cara de dormido. Al mirarme, descubro un niño bobo en el espejo, con el cuellito de la camisa asomando por el del buzo.
Que esta gragea sirva para recordarme que nunca más debo volver a usar esta combinación:

¡¡Ha vuelto!!

Miranda! sacó un nuevo disco llamado Es imposible!
¡¡Y volvió!! ¡¡El efecto Miranda! volvió!!

Chuchuá, chuchuá

Para mi cumpleaños número veintiocho, Rosina me regaló una bicicleta. Divinas ambas. Me la dio el 13 de agosto mismo a las 00:01 y enseguida la saqué para dar una vuelta a la manzana. Copado. Muy copado. Entre que nos fuimos el fin de semana a Punta del Este, que todavía no tengo los elementos de seguridad para andar de noche y que necesito "entrenar" un poco antes de ir a laburar en chiva, no la usé más hasta hoy.
Entusiasmadísimo, me levanté al mediodía y la bajé por las escaleras de casa para salir oficialmente a pasear por primera vez. Agarré Guadalupe contra flecha y salí a Garibaldi. Espectacular todo. El día soleado y el poco tránsito conformaban un marco ideal. Iba pedaleando tan contendo que me distendí, al punto que me animé a ir cantando.
En el cruce de Garibaldi y Bulevar Artigas tuve que frenar por el semáforo. A pesar de no tener una cadena aún y no saber cómo iba a hacer para dejarla, me gustó la opción de doblar a la derecha y tirarme hasta 3 Cruces para comprar en "mi" librería el tercer libro de Larsson que llegó ayer.
Esperé la verde como corresponde. Al cambiar, di una pedalada para arrancar. Para mi sorpresa, no me moví. "¡Puta madre! ¡Se me salió la cadena!", pensé. Inspeccioné y no. "¿Qué carajo pasa?", cuestioné. ¡Piñón del orto! Por lo visto venía fallado y se desoldó o algo de eso... La cosa es que al dar pedal giraba, pero la rueda no. Derrotado, me volví caminando con ella al costado. Durante esas cuadras, entre el enojo, la desilusión y algún resto de buen humor, pensaba cuánto la iba a joder a Rosina con que me había regalado una bicicleta berreta.
Pero me duró poco, porque rápidamente me di cuenta que la pena de ella seguramente sería mucho más grande que la mía. Nos lamentaremos juntos y afrontaremos el embolante trámite de ir a cambiarla. De aquí a que tenga la nueva no creo que me olvidé de cómo andar en bicicleta.
..

Preguntas que a veces me hago

¿En manos de quién estará mi billete de $20?

Si algo me enseñó la vida...

... es que es mejor preguntar "¿me explico?" que "¿me entendés?".

Cosas que nunca me pasaron y que hay pocas chances de que me pasen

Ver una estatua en una plaza que se pareciera a mí.

Charla conmigo

-¡Hola! ¡Soy Richard Rackson!
-¿Qué decís, pelotudo?
-¿¡¿Cómo que pelotudo?!? ¡Más respeto! ¡Soy Richard Rackson!
-Ah... Mirá... Yo soy Ernesto Churi entonces...
-A ver... ¡No! ¡Me estás mintiendo! ¡Vos no sos Ernesto Churi!
-A veces te odio...
-No creo. ¡Richard Rackson es amado por todos!

Divertite sola entonces

Antonio Birabent lo dijo: salgo a caminar y no sé qué voy a encontrar. Yo lo escuché y decidí hacerme eco de sus palabras. Sin pretensión alguna, salí a patear las calles. Nada nuevo por aquí, nada nuevo por allí. En verdad, algunas cosas eran nuevas para mis ojos, pero para nada trascendentes. Hasta que la vi a ella.
Estaba divina como siempre, pero en un rol desconocido para mí hasta ese momento: conductora. No soy para nada interesado en los bienes materiales, pero el hecho de que tuviera auto significó mucho. A ver cómo lo explico... Era una nueva oportunidad que se me presentaba para intentar conquistarla. ¿Siguen sin entender? Ya van a ver...

En vez de salir corriendo tras de ella o esperar a que saliera de la tienda a la que había entrado y tomar un taxi para pedir "siga a ese auto", opté por algo mucho más inteligente. O ni tanto... Me acerqué al auto y luego de cerciorarme de que no tuviera alarma, con un pedazo de baldosa rota que había ahí cerca le rompí uno de los focos delanteros. Acto seguido, agarré una hoja de una cuadernola que llevaba en mi morral y le dejé una esquela con el siguiente mensaje:

Luego de colocarla en el limpiaparabrisas, me alejé orgulloso pensando que mi plan era genial e infalible. Ella me llamaría, arreglaríamos para encontrarnos y así yo pagarle, y ahí tácate. Sería mía... O ni tanto...
Las horas pasaron y mi celular, por más que lo viera cada dos minutos, no sonaba. En una mezcla de desesperación y frustración, decidí volver al lugar de los hechos. Para mi sorpresa, su auto ya no estaba. "Puta madre", pensé. "No hay forma de que no haya visto el foco roto... Y mucho menos la esquela en el limpiaparabrisas...", deduje.
Atónito, reconstruí mi accionar para descubrir qué pudo haber salido mal. Sin asimilarlo del todo, descubrí en la calle un papelito amarillo hecho añicos. Al armarlo cual puzle confirmé mi sospecha: era mi esquela. Pero no sólo eso... ¡Había escrito mal mi propio número! ¡Le pifié y puse un 4 en vez de un 2!

Eso no podía quedar así. Agarré y llamé al número que le había escrito en vez del mío. Una señora muy amable me confirmó que una chica la había llamado hacía unos minutos por un tema de un accidente. ¡Soy un pelotudo! ¡Técnicamente, mi plan funcionó! Ya casi sin consuelo, le pregunto a la señora "¿y usted que le contestó?". "La mandé a freír boniatos", respondió. Jaja. ¡Tomá, puta!

Hay dos cuerpos tirados en el sillón

Gonzalo Deniz en la piel de Franny Glass sacó un nuevo disco, llamado "Hay un cuerpo tirado en la calle". Ayer tocó en Living, y allá fuimos con Ine y Trutru. No sé qué estuvo mejor: el toque o la hora que pasamos después tirados en el sillón escuchando el disco.

28 años saltando en una pata

El pasado 13 de agosto festejé mi cumpleaños número 28 en La Ronda. Fueron pila de amigos y estuvo buenísimo. ¡Hasta fue Michelle con sus muletas! En determinado momento de la noche, el gran Medina propuso hacer una extraña sesión de fotos con los presentes para nutrir de nuevo material este blog. Algunos se negaron aludiendo que era una falta de respeto. Otros prefirieron quedarse sentados y no perder calor. A continuación, los que quisieron solidarizarse con la lisiada temporal y cagarse de la risa:





















Apreciación automovilística

Si en las esquinas es donde más accidentes se producen, hay que pasar como pedo para estar el menor tiempo posible en ellas y reducir las probabilidades de colisionar.

Cosas que nunca me pasaron y que hay pocas chances de que me pasen

Chasquear los dedos y que se me fuera el resfrío, el dolor de garganta y el malestar generalizado. Me hubiera servido mucho este fin de semana...

Trutru: esta gragea es para vos

Me conocés más que nadie, incluso que yo mismo. Gracias por ello. A la vez, perdón. Ya hace un tiempo que descubriste que no soy un tipo perfecto ni un súper héroe ni nada que se le parezca, y me lo hiciste notar a mí. Soy yo: luigi/lucho/gioia/luis eduardo/tutú/tarado/etc. Soy el idiota que intentó durante años darte cosas que no necesitabas. De todas formas, parece que al final un poco sí las necesitabas. Jeje.
Mirá que estuve mal por vos, hija de puta. Estaba mal yo, te hacía poner mal a vos, yo me ponía mal porque te hacía mal... Una mierda todo aquello. Pero acá estamos. Esos años, con esas idas y vueltas, serán re lindas anécdotas para nuestros nietos.

Comprobamos que podemos vivir el uno sin el otro, por más poco romántico que parezca. Pero es verdad. La diferencia es que no queremos, pero poder, podemos. Cada día que pasa, así te vea o no te vea, en el que discutamos o nos caguemos de la risa, en el que estemos solos o con gente, lo vuelvo a confirmar: quiero vivir mi vida con vos.
En una sub gragea reciente reclamaste un post para vos; medio en joda, medio en serio. ¡Este blog es para vos! ¿Te acordás? Las noches que pasábamos chateando por aquellos tiempos... Las ganas que tenía de estar con vos... "Somos amigos"... ¡La puta madre! Jaja.
Gracias por potenciar mi locura y por dejarme potenciar la tuya. Gracias por todo lo que pasamos y por todo lo que vendrá. Gracias por enseñarme lo importante de que otra persona te dé paz. Gracias por aceptarme como soy y por ser como sos. Gracias por reírte y contener las lágrimas al leer este post. Te amo.

Las monedas también valen

Por eso, contrario a la mayoría de la gente que odia las monedas, yo comencé a guardármelas. ¿Cómo es esto? Moneda de $10 que pase por mis manos, moneda de $10 que va a una suerte de alcancía que tengo. Mi intención es llegar a los $1.000 en monedas de $10. Cuando lo logre ...

No sé qué haré cuando lo logre... Me acabo de dar cuenta que finalmente estoy viviendo mi vida día a día.

Viene Pepe, Pepe con su jingle, huyamos

En grageas no se habla de política. En verdad, casi que en mi vida no hablo de política. ¡Pero la puta madre! Faltan meses para las elecciones y ya hay que bancarse los jingles, los pasacalles y los carteles en las columnas. Hoy decidí definir mi voto basándome en el que menos me rompa las pelotas. Por ejemplo: Pepe ya arrancó con 1 puntito en contra al despertarme con su jingle murguero.

Flor: esta gragea es para vos



Para los que no sean Flor, les comento que cuando yo trabajaba con ella, me le tiraba arriba de un mueble que había en su oficina y le cantaba el estribillo de esta canción. Yo vendría a ser la versión masculina de esas rubias infartantes que se tiran arriba de un piano de cola... ¡Sí! ¡Háganse la idea! Extremadamente seductor, ¿no? Flor... decime si miento...

¿Otra de las mentiras que nos hacen creer de chicos?

Hace más o menos un mes venía subiendo la escalera de casa con una botella de Coca de litro y con pantuflas. El dato de las pantuflas no es menor, ya que eso fue lo que potenció mi tradicional torpeza y provocó que me cayera. La botella de Coca: destrozada. Los vidrios de la botella de Coca: algunos en los escalones… otros en mis dedos.
Sangre + Agua + Jabón = Ardor.
Alcohol en gel para cuidarse de la gripe + Heridas nunca cerradas = Muchísimo ardor.
Hace un par de semanas las heridas finalmente cerraron. Las cascaritas desaparecieron y dieron lugar a la duda… A mí de chico me habían comentado que el cuerpo era sabio, y que él solito se encargaba de expulsar las impurezas. Desconozco uno por uno los elementos que integran la lista de impurezas que distingue el cuerpo, pero no es ilógico suponer que los vidrios son uno de ellos.
La duda es: si la herida se cerró y yo sigo sintiendo que tengo vidriecitos adentro de mi dedo… ¿por dónde y de qué forma los expulsará el cuerpo? No me parece para nada sabio por parte del cuerpo que la respuesta sea “cuando vaya al baño a hacer “número dos””…

Jurado por una tarde

La gente de Brother me invitó a ser jurado de los Canutos -los premios internos de esta escuela de creatividad- junto con otros profesionales del medio. Qué protocolar suena eso de "otros profesionales del medio", pero es verdad. No nombro a cada uno porque no me acuerdo el nombre de todos, pero sé que pertenecíamos a Ginkgo, Ímpetu, Punto y Go... Perdón...
Desde hace un par de años, los de Brother se empecinaron en capacitar a nuevos creativos que amenazan con dejarme sin laburo. ¡Pero no lo van a lograr! Jeje. La tarea de ser jurado consistió en que nos juntamos un sábado y evaluamos entre algo así como 50 piezas de gráfica hechas por los estudiantes en el primer semestre. Estuvo buenísimo. Nos cagamos de la risa, nos trataron re bien y fuimos muy justos con los premios que dimos.
Así que nada... Hoy buscando otra cosa en mi máquina, me encontré con estas fotos y recordé que nunca las había subido. Acá están:

El jurado y la gente de Brother posando para la foto.


De arriba hacia abajo: oro, plata, bronce y menciones.

Maldita coincidencia

El primer día que me tengo que quedar hasta tarde en la agencia es uno de los días en que más ganas tengo de verte.

Charla conmigo

-Me pasaron el Office nuevo y no me animo a instalarlo.
-¿Por?
-Mirá si se me chinga algo y me quedo sin el Word. O si pierdo todos los contactos que tengo en el Outlook. ¿Qué hago? ¿Vos qué decís?
-¿Tiene asistentes como el clipcito o el Einstein aquel?
-Pah… Ni idea… Creo que no…
-¿Entonces para qué lo querés?
-No sé… Novelería pura quizás…
-Ok. Ponete a instalarlo entonces si querés. Yo me voy yendo a dormir. Si te funciona, mandame un mail para contarme. Si no, mandame uno desde hotmail… Jaja.
-Te odio. A vos/mí y a tu/mi sarcasmo.

Un par de “puta madre” para comenzar el día

Me había puesto el despertador a las 8:30. Al despertarme, tanteo para encontrarlo y apagarlo. ¡Puta madre! ¡No está sonando! ¡Seguramente el bicho del orto éste sonó y yo lo apagué dormido! ¡¡Me dormí!! ¡Puta madre! De nada me sirvió la táctica de cambiarlo de lugar todas las noches para despistarme...
Cuando finalmente lo tengo en mi mano y apreto de manera instintiva el botón que activa el snooze, se prende la lucecita. ¡Puta madre! ¡Son las 7:46! ¿¡¿Qué carajo hago despertándome yo solito a esta hora?!? ¡Puta madre! ¡Si me vuelvo a dormir, seguro que no voy a escucharlo! ¿Qué hago?
Entre que tomaba la decisión y me puteaba a mí mismo por ser tan pelotudo de despertarme antes que el despertador y angustiarme por pensar que me había dormido, pasó un buen rato. Aunque no tenía pensado hacerlo, opté por aprovechar el madrugón y pegarme un baño.
Desde la ducha, cantando para meterle onda, escucho que el despertador en el cuarto empieza con el piripipi piripipi piripipi. ¡Puta madre!


P.D.: En verdad mejor. No me costó tanto verle el lado bueno al puteado comienzo de jornada… Ya que mi reloj biológico funciona bien -adelantado pero bien- le saco las pilas al despertador y se las pongo al control remoto del equipo, que hace años que me vengo boldueando y nunca le compro. ¡Lleve! ¡Puta madre!

Si algo me enseñó la vida...

... es que nunca es verdad cuando alguien, luego de meter la pata con algún comentario, dice “era en chiste”.

Si algo me enseñó la vida...

... es que caminar 2 veces por semana por 18 de Julio entre las 13:53 y las 13:57 puede derivar en serios problemas de cadera al llegar a los 84 años.

Los zapatos de Gri - Actualización V

Los zapatos de Seba

Seba no sólo está cumpliendo con la tarea que le cedí de sacarle fotos a los zapatos de Gri, sino que ahora también propuso una nueva gragea recurrente: Los zapatos de Seba. ¡Sí! Su desafío es llegar a 10 pares de zapatos antes de que Gri compruebe si tiene 50. ¿Lo logrará? No se pierdan las apasionantes actualizaciones...

Viviendo en un ascensor

Persona con la que te cruzás, persona con la que hablás del frío que hace.

No más sub grageas anónimas

Debido a los recientes acosos recibidos, el autor de grageas se ve forzado a tomar este tipo de medidas que en verdad desearía no tener que tomar. Detrás de luigi, este humilde redactor que firma estas intrascendentes grageas, hay una persona con miedo a salir a la calle. Y eso no puede seguir pasando.

Las insólitas andanzas de un billete de $20

Si alguna vez reciben este billete, les pido encarecidamente que me cuenten. Mañana tengo pensado desprenderme de él al tomarme el 187, y quisiera saber qué será de su vida. No sé… Creo que me encariñé… ¿¡¿Qué?!? ¿¡¿Está mal?!?

Cosas que nunca me pasaron y que hay pocas chances de que me pasen

Ver un extraterrestre orinando en la vía pública.

Divertite sola entonces

¿Cuál sería el penúltimo lugar en el que me podría encontrar con ella? Digo el penúltimo porque a esta altura y por cómo vienen las cosas, el último vendría siendo un motel. El penúltimo era una ferretería. ¡Una ferretería! Y ahí me la encontré.
Yo fui a comprar un cuerito para arreglar una canilla que perdía. Mientras el señor que me atendió fue a buscarla a un cajón, yo me dediqué a mirar a la otra gente que estaba en el local. Y ahí estaba ella. Increíblemente. O sea… Ya me costaba creer que yo estuviera en una ferretería, pero mucho más aún que ella también. ¡En la misma y en el mismo momento!
Esas cosas del destino hay que aprovecharlas. Fue entonces que decidí hacerme pasar por alguien de la ferretería y acercármele para preguntarle si necesitaba algo. El diálogo fue más o menos éste:

-Hola, ¿qué tal? ¿te puedo ayudar en algo?
-Hola, ¿sos de acá?
-Sí, claro.
-Ah, qué raro, porque no tenés la remera que tienen ellos.
-Jeje. Lo que pasa es que ellos son empleados míos. Yo soy el dueño. Todo lo que ves es mío.
-Mirá. Bueno… Me podés ayudar sí…
-Decime… Veo que estás buscando lámparas…
-Sí. Pero tengo la duda de qué tipo de enchufe tengo cerca de la mesita de luz, así que no sé si va a servirme.
-Si querés yo voy y te la enchufo.
Ella notó que lo que le había dicho ocultaba ciertas intenciones un tanto depravadas, pero como yo supuestamente era el dueño de la ferretería, no sospechó. La cagada fue que el tipo que me había atendido apareció justo en ese mismo momento, anunciándome que no le quedaban cueritos y dejando en evidencia que yo era un simple cliente. Igualmente, sin asumir aún la derrota, me dirijo a ella preguntándole:
-Entonces… ¿querés que vaya a tu casa y te la enchufe?
No sé si la lámpara iluminaría bien, pero doy fe de que servía como elemento de defensa personal.

Cosas que me pasaron en las últimas horas

· Agarré la guitarra, estaba desafinada y me emboló afinarla.
· Me iba a poner a retocar unas fotos, pero como no encontré rápidamente el ícono del Photoshop, desistí.
· Me iba a prender un pucho, pero no me anduvo el encendedor.
· Encontré de casualidad un jugo Tang, pero cuando fui a hacérmelo, me di cuenta que estaba vencido.
· Iba a mandar un SMS pero el celular estaba sin carga.
· Quise grabar una peli para verla en el DVD pero se me chingó el Nero.
· Me saqué una cascarita de una vieja herida en un dedo y empecé a sangrar como si me hubiera lastimado recién.
· Comencé a escuchar un zumbido que no distingo de dónde proviene.
· Me vinieron ganas de inventar y postear cosas que me pasaron en las últimas horas.

Charla conmigo

-A ver si te sale esto: pala pele pili polo pulu.
-¿Qué? ¿Qué tengo que hacer?
-Decir "pala pele pili polo pulu". Si podés, porque es re difícil...
-Pala pele pili polo pulu.
-¡Mierda! Pensé que era el único en el mundo en algo...

Gran jornada, mejor grupo humano

Se venía hablando, se venía hablando... Finalmente, el 03/07/09 pintó: after con la gente de Go; primero en la agencia, después en el Club Montevideo y finalizando en el Living. Se sacaron cientos de fotos y se filmaron decenas de videos. De todo ese material, se puede compartir sólo esta foto grupal. Tal vez alguna otra, pero ahora me embola ponerme a buscar y filtrar.

Los zapatos de Gri - Actualización IV

Cuando todo parecía indicar que esta gragea recurrente desaparecería y nunca nos enteraríamos si Gri tiene o no 50 zapatos, apareció Seba. Copio textuales sus palabras en el mail (algo así como con 2 meses de retraso) que me mandó con las fotos:
"Perdón por las demoras, pero después de solucionar mis problemas técnicos y motrices, acá te estoy mandando varias fotitos de los calzados de Gri para que puedas actualizar la sección de ese tan bello blog".
¡Gracias Seba! ¡Yupi! ¡Tenemos nuevos zapatos!