Chau monedas... ¡Vuelvan!

Sábado al mediodía. Después de una semana ajetreada, decidí descansar y dormir hasta tarde. Ponele que hasta las 14. Cuando me desperté, recordé que tenía que comprarle comida a Lalala. Después de una semana ajetreada, noté que en la billetera sólo tenía los tickets del Banred.
Se me caía un huevo levantarme, vestirme e ir hasta al cajero. ¿Qué hago? Lalala no puede quedarse sin comer. ¡Hola monedas!
Hacía un tiempo venía juntando monedas de $10 con un fin no demasiado claro. Hasta ese momento. Conté y me puse $150 en cada bolsillo, y salí rumbo a la veterinaria. ¡El pantalón se me iba cayendo de tanto peso! ¡Cuac! (debo aclarar que éste fue un chiste involuntario)
La cara se me caía de vergüenza: $538 en monedas de $10. Pero la mina encantada. Es más... Me dijo que ella necesita todo el tiempo monedas, así que me sugirió que siguiera juntando para la próxima vez.
Qué bueno tener un destino en la vida.

4 comentarios :

SM dijo...

¿viste? el que guarda siempre tiene

· · · l u i g i · · · dijo...

sisi. tiene hasta que gasta.

Alekséi dijo...

¿Cómo tenías tantas monedas? Debés tener una boca de pasta en tu casa.
Seguro.

· · · l u i g i · · · dijo...

en verdad, creo que es en la esquina.